Jesus del Puente
Jesús Nazareno, Obra de José Capuz Jesús Nazareno, Obra de José Capuz El auxilio de Nuestro Señor Imágenes de la Hermandad de Jesús Nazareno del Puente de Cuenca Imágenes de la Hermandad Imágenes de la Hermandad

Estatutos 1898




 

INDICE

INDICE

CAPÍTULO I
Institución de la Hermandad

CAPÍTULO II
Del culto

CAPITULO III
De las condiciones para la admisión

CAPITULO IV
De los derechos de los hermanos

CAPÍTULO V
Del régimen de la Hermandad

CAPÍTULO VI
De las obligaciones de los individuos de la Junta de Diputación

CAPITULO VII
De la obligaciones de los Hermanos en general

CAPÍTULO VIII
De las penas impuestas a los hermanos

CAPÍTULO IX
De los fondos de la Hermandad y su inversión.

CAPITULO X
Del nombramiento de la Camarera y sus obligaciones

Artículos Transitorios

Examen y aprobación de la Hermandad

Ilustrísimo Sr. Provisor y Gobernador Eclesiástico

Dictamen fiscal

Obispado de Cuenca


 

CAPÍTULO I
Institución de la Hermandad

ART. 1º.- La Hermandad llevará, el título de Venerable.

ART. 2º.- El número de hermanos será el de ciento cincuenta, como máximo, e igual el de hermanas, y disfrutarán de las prerrogativas y bienes espirituales que se designarán en su respectivo lugar.

CAPÍTULO II
Del culto

ART. 1º.- A más de la procesión de Jueves Santo, se celebrará anualmente en el primer día de Pascua de Pentecostés, y precedido del correspondiente novenario, una función solemne, en la Iglesia designada o que se designe por la Hermandad, con misa, sermón, exposición de S. D. M y música.

ART. 2º.- Dos horas antes de la indicada función, habrá misa rezada para que comulguen en ella los hermanos que lo tuviesen por conveniente.

ART. 3º.- La Hermandad, cuando el estado de los fondos lo permita, podrá aumentar estos cultos. Todo lo que se refiera al culto será, siempre de acuerdo con el párroco.

CAPITULO III
De las condiciones para la admisión

ART. 1º.- Para ser admitido se necesita ser de honesta vida y costumbres, practicar los deberes de cristiano y haber cumplido catorce años de edad.

ART. 2º.- La admisión se solicitará por escrito y conducto de un hermano. Vistas y examinadas las circunstancias del solicitante, la Hermandad resolverá sobre su admisión, para lo que será necesario que, en votación secreta obtenga las dos terceras partes del número de hermanos presentes.

ART. 3º.- Todos los nuevos hermanos pagaran a su entrada la cantidad de veinte reales y una libra de cera.

ART. 4º.- Los individuos cuya edad sea de cuarenta o más años, pagaran a su entrada cien reales y una libra de cera.

ART. 5º.- Para atender a los gastos ordinarios de la Hermandad y sostenimiento del culto de la Sagrada Imagen, se impondrá a cada hermano la retribución de un real mensual, que será efectiva en los ocho primeros días de cada trimestre.

ART. 6º.- Los de menor edad a la señalada en el artículo 1º de este capítulo, de ambos sexos, solo podrán admitirse cuando sus padres, tutores o curadores pertenezcan a la Hermandad y den el consentimiento pues han de abonar al menor. Este último requisito es necesario también a todos aquellos que las Leyes no reconocen como de mayor edad.

ART. 7º.- La Hermandad es absolutamente libre para conceder o negar la admisión, sin que se le puedan exigir razones o motivos acerca, de sus fallos.

ART. 8º.- Las esposas de los hermanos se consideraran como hermanas, sin necesidad de pago alguno y sin que éstas influyan en el límite marcado en el art. 2º. cap I.

ART. 9º.- Si un hermano contrajese segundas nupcias y quisiere que su nueva esposa goce, como hermana de todos los beneficios (habiendo disfrutado la primera), pagará veinte reales por una sola vez y esto mismo deberá entenderse con el hermano soltero que contrajese matrimonio y antes haya cedido un bien.


CAPITULO IV
De los derechos de los hermanos

ART. 1º.- Todos los individuos de ambos sexos de la Hermandad tienen derecho a doce velas, cuando se les administre el Santo Viático, y a la celebración de una misa de salud al día siguiente en el altar del Santo Paso. Y si esto no tuviese lugar por haber fallecido antes, se les dirá de cuerpo presente.

ART. 2º.- Tienen también derecho los finados a la asistencia al entierro de todos los hermanos varones (mayores de dieciséis años) con velas encendidas y cetro.

ART. 3º.- La familia del finado cuidará de dar parte al Secretario y Depositario del día y hora del entierro, con la
debida anticipación, o sea ocho horas, en inteligencia que, si por defecto de este aviso ocurriese alguna falta no será
responsable de ella la Hermandad.

ART. 4º.- Tienen también derecho a ochenta reales en metálico, para que la familia del finado los invierta en sufragios por el alma de aquél.

ART. 5º.- Todos los año al día siguiente de la función, o en otro otra cualquiera que designe la Hermandad, se celebrará un aniversario en sufragio de las almas le todos los hermanos finados, y la misma Corporación designará también la naturaleza o solemnidad de dicha función.

ART. 6º.- Los anteriores bienes espirituales podrán transmitirse por los hermanos o viudos a sus padres o hermanos, siempre que éstos vivan en compañía de aquellos, en situación del que correspondería Amat sus esposas.

ART. 7º.- Las familias de los hermanos a que se refiere el artículo anterior (toda vez que éstos hayan muerto) no tendrán derecho a reclamar un segundo bien, excepto los padres y hermanos.

ART. 8º.- Todos los anteriores bienes espirituales se entenderá corresponden a los, hermanos adultos, pues párvulos de ambos sexos, solo tendrán derecho a lo establecido en el artículo 4º. de este capítulo y por una sola vez. Las señoras disfrutarán todo el bien, pero nada más uno.

 

CAPÍTULO V
Del régimen de la Hermandad

ART. 1º.- Para el gobierno interior de la Hermandad, habrá un Hermano Mayor, un Teniente, un Secretario, un Vicesecretario, un Depositario y un Contador.

ART. 2º.- Habrá juntas generales y de diputación
Compondrán las primeras todos los hermanos varones mayores de dieciséis años, y las segundas, el Hermano mayor, el Depositario, el Contador, el Secretario y cuatro vocales.

ART. 3º.- Necesariamente habrá dos juntas generales todos los años: la primera el tercer domingo de Cuaresma y la segunda el domingo de la Santísima Trinidad. Además se celebrarán tantas generales extraordinarias y de diputación, como reclamen las necesidades de la Corporación.

ART. 4º.- En la primera junta general se acordará todo lo concerniente al culto, en conformidad con todas las disposiciones contenidas en el cap. II y según el estado de fondos.

ART. 5º.- Todos los años en la segunda junta general, se hará el nombramiento de Hermano mayor por suerte entre los que no hayan ejercido dicho cargo. El Hermano mayor nombrará, a su Teniente, advirtiendo que este segundo cargo ha de recaer precisamente en persona que sepa leer y escribir.


También se nombrarán por votación los cargos de Contador, Depositario y Secretario, los cuales podrán ser reelegidos. El Secretario nombrará al Vicesecretario. También se nombrarán cuatro vocales para la junta de diputación y otros dos para que en la Archicofradía de Paz y Caridad representen a la Corporación.
El Depositario rendirá cuenta justificada de los ingresos y los gastos de todo el año.

ART. 6º.- Habrá también uno o más Nuncios, cuyas retribuciones y obligaciones serán señaladas por la Hermandad.

ART. 7º.- Las votaciones serán secretas para mayor libertad de opiniones, y cualquiera hermano podrá reservarse su voto. En caso de empate se procederá a nuevo escrutinio y si todavía hubiese empate lo decidirá el Hermano mayor.

ART. 8º.- En ningún caso se admitirán votos por escrito de los hermanos no presentes.

ART. 9º.- A ningún hermano se le concederá la palabra, en el debate de un mismo negocio, más que dos veces, en las cuales podrá explanar extensamente su opinión en pro y en contra, y otra vez para rectificar; en ambos casos no se permitirán alusiones personales que puedan promover conflictos u ofender la susceptibilidad de alguien; guardándose también entre sí los hermanos los respetos y consideraciones debidas.

ART. 10º.- El hermano que falte, a lo establecido en el anterior artículo, podrá ser separado de la Hermandad.

ART. 11º. No podrán celebrarse juntas generales sin la presencia, por lo menos, de un número de hermanos igual al doble de los individuos que forman la de diputación, pero en segunda citación tendrán efecto y sus acuerdos serán firmes, sea cualquiera el número de los asistentes.

ART. 12º.- La junta de diputación se reunirá siempre que lo considere necesario el Hermano mayor, y de los acuerdos que en ellas se tomen, se dará cuenta en la junta general siguiente.


CAPÍTULO VI
De las obligaciones de los individuos de la Junta de Diputación

ART. 1º.- Las obligaciones del Hermano mayor, como presidente de la Hermandad, son:
1ª. Cumplir y hacer cumplir cuanto se dispone en estas Constituciones, así como los acuerdos de la Hermandad tomados en junta general y que se opongan al contenido de aquellas.

2ª. Mandar citar cuando lo estime conveniente, a las Juntas extraordinarias y de diputación para tratar asuntos que redunden en beneficio de la Hermandad.
3ª. Proponer los asuntos que hayan de tratarse.
4ª. Dirigir las sesiones y mantener el orden.
5ª. Firmar las actas que de ellas se levanten.
6ª. Imponer la multa de una peseta a los hermanos que en los actos públicos o privados no guarden el mayor decoro.
7º. Ordenar los pagos que deba hacer el Depositario.

ART. 2º.- El Teniente hermano mayor sustituirá al Hermano mayor en ausencias y enfermedades, con sus mismos deberes y atribuciones

ART 3º.- La obligaciones del Depositario son:
1ª. Conservar religiosamente los fondos y cera que posea la Hermandad.
2ª. Tener en su poder una lista bien clasificada de los hermanos y hermanas, que le facilitará al Secretario.
3ª. Satisfacer los gasto s que se origine, previo libramiento del Hermano mayor e intervenido también por el Contador.
4ª. Dar los recibos a los nuncios, intervenidos por el Contador, para cobrar los situados, multas, etc.
5ª. Llevará un libro de entradas y salidas en el que anotará, detalladamente el motivo de unas y otras.
6ª. Pasar nota detallada, cada trimestre, al Secretario, de los hermanos que tengan descubiertos de los pagos de entrada, de hermanos nuevos el mismo día que lo verifiquen, así como también de los bienes espirituales conforme se vayan satisfaciendo.
7ª. Todos los años en la segunda junta general, rendirá cuenta justificada de cuanto hubiera manejado, la que se cotejará con los asientos del Contador, y toda vez que merezca la aprobación las visará el Hermano mayor, firmará el conforme el Contador y pasarán a poder del Secretario para archivarlas.

ART. 4º.- Las obligaciones del Contador son:
1ª. Intervenir la entrada y salida de fondos que existan y puedan existir en poder del Depositario.
2ª. Revisar las cuentas anuales del Depositario antes de presentarlas a la Hermandad.
3ª. Llevará también su libro correspondiente de contabilidad.

ART 5º.- Las obligaciones del Secretario son:
1ª. Llevar un registro detallado de altas y bajas en la Hermandad.
2ª. Otro de los bienes espirituales satisfechos.
3ª. Otro para los turnos en los sorteos de banzos y de hermanos mayores.
4ª. Redactar en su correspondiente libro las actas de las Juntas generales y de diputación, que autorizará con el Hermano mayor.
5ª. Facilitar al Depositario lista de los hermanos y hermanas.
6ª. Extender las papeletas de citación a juntas en conformidad con las órdenes del Hermano mayor, y lo mismo las de entierros, siempre que el número de hermanos no pase de sesenta, pues en caso contrario, esta citación se hará por mitad entre el Secretario y Vicesecretario.
7ª. Extender y pasar al Contador los recibos de toda clase de multas para que éste los intervenga y remita al Depositario.
8ª. Llevar la correspondencia necesaria.
9ª. Hacerse cargo y conservar el Archivo.

ART. 6º.- Las obligaciones del Vicesecretario son:
1ª. Extender la mitad de las papeletas, de citación a entierros, cuando el número de hermanos sea superior a sesenta.
2ª. Sustituir en un todo al Secretario cuando éste se halle ausente o imposibilitado.

ART. 7º. Las obligaciones de los vocales se limitan a la asistencia a las juntas de diputación, como representantes de la Hermandad.

ART. 8º.- El Hermano mayor, Secretario y los dos Vocales nombrados al efecto, asistirán a las juntas de la Archicofradía de Paz y Caridad, en representación de la Hermandad.

CAPITULO VII
De la obligaciones de los Hermanos en general

ART. 1º.- Todos los hermanos y hermanas están obligados al puntual pago de los situados, multas, etc. establecidos en estas constituciones.

ART. 2º.- Lo están así mismo a la asistencia a todas las funciones y actos religiosos consignados en estas constituciones, y sólo los varones, a las juntas generales y a los entierros de hermanos y hermanas.

ART. 3º.- Todo inscrito deberá guardar al Hermano mayor, así en los actos públicos como privados de la Hermandad, la mayor consideración y respeto, y esta misma conducta deberán observar entre sí todos los hermanos, en inteligencia, de que si lo que no es de esperar, hubiese alguno tan desacordado que faltase indebidamente a estas prescripciones, será amonestado con prudencia por el Hermano mayor y si insistiese en su mal comportamiento podrá ser penado hasta con la expulsión de la Hermandad, perdiendo el derecho a todos los bienes espirituales que tenga adquiridos y quedando imposibilitado de volver a ingresar en la Corporación.

 

CAPÍTULO VIII
De las penas impuestas a los hermanos

ART. 1º.- Se penará con una peseta cada falta que se haga a la procesión función del Santo Paso, se supone, sin causa legítima.

ART. 2º.- La falta a los entierros, y a no mediar dicha causa, se penará igualmente con una peseta, pero, podrán eximirse de ella su fuese sustituidos por persona mayor de edad que haga sus veces.

ART. 3º.- El hermano que deba desde, tres pesetas en adelante, por cualquier concepto, se considerará excluido de la Hermandad y sin derecho a los bienes espirituales. Y si después pidiese otra vez la , admisión y la Hermandad se la concede, deberá dicho hermano abonar en una sola vez los descubiertos que a su exclusión tenía y lo que corresponda por todo el tiempo transcurrido, advirtiendo, que esta nueva admisión y abono, nunca podrán concederse, siempre que el solicitante o persona que por él pueda disfrutar los bienes espirituales y asistencia de la Hermandad, se hallen enfermos de alguna gravedad.

ART. 4º.- Si falleciese un hermano ausente y reclamasen sus interesados el bien espiritual que les corresponde, no se les concederá sin los informes y justificantes necesarios.

CAPÍTULO IX
De los fondos de la Hermandad y su inversión.

ART. 1º.- Constituyen dichos fondos: 1º. El situado de entrada y mensual de los hermanos y hermanas.
2º. Las limosnas y cuestaciones de cualquier procedencia. 3º. Los productos de subastas de banzos. 4º. Las multas impuestas a los hermanos.

ART. 2º.- Los indicados fondos se destinarán: 1º. A los gastos del culto establecidos en su respectivo capítulo 2º. Al pago de los sufragios, misas etc. por los hermanos difuntos, designándose por cada misa la limosna de cinco reales o la que reclamen las circunstancias precedido acuerdo de la Hermandad
3º. Al mejoramiento de todo cuanto redunde en beneficio del culto y de la misma, en virtud de los acuerdos de la Junta general y según lo permitan dichos fondos.

CAPITULO X

Del nombramiento de la Camarera y sus obligaciones

ART. 1º.- Se nombrará por acuerdo en Junta general, una Camarera, siendo preferidas para dicho cargo las señoras que pertenezcan a la Hermandad para, que cuide de las ropas y alhajas del Santo Paso, las que les serán entregadas por inventario duplicado, quedando uno, con el recibí de dicha señora Camarera, en poder del Secretario, y otro firmado por los individuos de la Junta de diputación en poder de aquella.

ART. 2º.- Será de su obligación vestir y desnudar la Sagrada Imagen cuantas veces lo reclamen las solemnidades del culto.

ART. 3º.- Podrá ser sustituida, cuando la Hermandad lo juzgue oportuno.

Artículos Transitorios

ART. 1º.- Se formará inventario duplicado de cualquiera clase de efectos pertenecientes a la Congregación y de los documentos que existan en el archivo.

ART. 2º.- En la subasta de banzos que por costumbre se viene verificando y en cualquiera otra que pueda crearse, las puestas han de hacerse, efectivas en los ocho días siguientes, pues en caso contrarío, no se reconocerá ningún derecho a los postores.

ART. 3º.- En caso de no verificarse la procesión se devolverán las puestas, descontando de cada una el importe de media libra de cera, que quedará a beneficio de la Hermandad.

ART. 4º.- Los agraciados en el sorteo de banzos están obligados a ingresar en los fondos de la Hermandad el importe de media libra de cera, siempre que la procesión se efectúe.

ART 5º.- A la procesión de Jueves Santo asistirán todos los hermanos, vestidos de túnica, con sujeción a un modelo que se elija y apruebe en Junta general . El que así no lo haga será separado de las filas y penado con la multa de una peseta.

ART. 6º.- El hermano que a la citada procesión asista sin las condiciones que la solemnidad del acto requiere, será separado y multado como en el artículo anterior. El que se ausente de las filas sin justa causa y permiso del Hermano mayor, será igualmente multado.

ART. 7º.- Después que estas Constituciones sean aprobadas por la Autoridad Eclesiástica, se imprimirán y cada hermano está obligado a comprar un ejemplar.
Cuenca tres de Marzo de mil ochocientos noventa y ocho. –Luciano Yunta Manuel R. Page –J. Julián Jiménez. León Alarcón. Eladio Freijó. El Secretario, Ramón Lázaro.

Examen y aprobación de la Hermandad

Habiendo examinado esta Hermandad las Constituciones presentadas por la Comisión nombrada al efecto para la reformación de las antiguas y hallándolas conformes, dijo: Que las aprobaba y aprobó y que para que puedan llevarse, a puro y debido efecto cuanto en ellas se previene, se presenten lo antes posible a la aprobación de nuestro Ilustrísimo y Reverendísimo Prelado a fin de que si las encuentra en estado de merecerla, se sirva dispensársela. Así lo acordó en Junta general celebrada en este día, firmando esta diligencia con el Hermano mayor y Secretario, los señores que componen la Junta de diputación. Cuenca seis de Marzo de mil ochocientos noventa y ocho. El Hermano mayor, Luciano Yunta.- Victoriano López.-Agapito Feijó.- Casildo Carrascosa.- Timoteo Rodríguez.- El Secretario, Ramón Lázaro.

Ilustrísimo Sr. Provisor y Gobernador Eclesiástico

Luciano Yunta Y Ramón Lázaro, Hermano mayor y Secretario respectivamente de la de N. P. Jesús Nazareno, sito en la Ermita de San Antonio Abad en esta Ciudad, a V. S. con el debido respeto exponen: Que siendo algún tanto deficientes y por lo mismo de escasa aplicación las Constituciones, que son adjuntas, de la citada Hermandad, ésta se ha visto en la necesidad de reformarlas con las ampliaciones que se han creído mas necesarias, y para que este nuevo proyecto que también se acompaña sea un documento legal. A V. S. encarecidamente suplican se sirva concederle la oportuna aprobación, si lo juzga en estado de merecerla. Gracia que no dudan alcanzar de la notoria bondad y rectitud de V. S., cuya vida guarde Dios muchos años. Cuenca veintinueve de Abril de mil ochocientos noventa y ocho. Luciano Yunta.- Ramón Lázaro.

Cuenca 31 de Mayo de 1898. Gobernador eclesiástico, S. P.

Pase este escrito con las Constituciones a que se refiere el examen y dictamen del Ministerio fiscal diocesano para en vista proveer lo que fuere de derecho.- Dr. Timoteo Hernández Mulas.

Lo decretó v firmo S. S. el Gobernador Eclesiástico, S. P., de este Obispado de que certifico. Pedro R. López.

Dictamen Fiscal

Evacuando el traslado que por V. S. se me ha conferido, en el precedente decreto, he examinado detenidamente las Constituciones porque se ha de regir y gobernar la Venerable Hermandad de N. P. Jesús Nazareno establecida en la Ermita de San Antonio Abad y las encuentra bien formadas, para el mejor servicio de Dios y bien y utilidad de los hermanos; en su virtud este Ministerio es de parecer que se pueden aprobar por V. S. y por el tiempo que la voluntad de nuestro Excelentísimo e Ilustrísimo Obispo.
V. S. no obstante dispondrá como siempre lo mas conveníente y justo.
Cuenca a veintisiete de Agosto de mil ochocientos noventa y ocho. Ldo. Salvador Dacarrete.

Obispado de Cuenca

Cuenca 27 de Agosto de 1898

Vista la precedente instancia que Nos ha presentado don Luciano Yunta y don Ramón Lázaro, Hermano mayor y Secretario respectivamente de la Hermandad de N. P. Jesús Nazareno establecida en la ermita de San Antonio Abad en esta Ciudad, solicitando la aprobación de las nuevas Constituciones de la citada Hermandad, que se han formado por parecerles deficientes las que antiguamente regían: vistas también las indicadas y el informe de nuestro Fiscal Diocesano, de conformidad con el mismo venimos en aprobar y por el presente aprobamos los nuevos Estatutos de la Hermandad de N. P. Jesús Nazareno, establecida en la Ermita de San Antonio Abad de esta Ciudad, por el tiempo que fuese de nuestra voluntad. Y a fin de fomentar la piedad y espíritu religioso concedemos a todos los fieles de esta nuestra Diócesis de uno y otro sexo que se hallen adscritos o en lo sucesivo se adscribieren a dicha Asociación, y asistan a las funciones y actos religiosos que celebre la misma cuarenta días de indulgencia en la forma acostumbrada.

Lo decretó y firma S. E. Ilma. el Obispo, mi señor, de que, certifico. M. El Obispo. Por mandado de S. E, Ilma. Pedro R. López.



M. A. y V. H. Ntro. Padre Jesús Nazareno del Puente
Plaza Yesares, 1 bajo
16001 - CUENCA