Jesus del Puente
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Estatutos 1918




INDICE

CAPÍTULO I
Institución de la Hermandad

CAPÍTULO II
Del culto

CAPITULO III
De las condiciones para la admisión

CAPITULO IV
De los derechos de los hermanos

CAPÍTULO V
Del régimen de la Hermandad

CAPÍTULO VI
De las obligaciones de la Junta de Directiva

CAPITULO VII
De la obligaciones de los Hermanos en general

CAPÍTULO VIII
De las penas que pueden imponerse a los hermanos

CAPÍTULO IX
De los fondos de la Hermandad y su inversión.

CAPITULO X
Del nombramiento de la Camarera y sus obligaciones

Artículos Transitorios

Examen y aprobación de la Hermandad

Ilustrísimo Sr. Obispo de esta Diócesis

Secretaria de Cámara y Gobierno del Obispado de Cuenca


 

CAPITULO I
Institución de la Hermandad

Artículo 1º.- La Hermandad llevará, el título de venerable.

Artículo 2º.- El número de hermanos y hermanas será ilimitado y todos disfrutarán de las prerrogativas y bienes espirituales que se designarán en su respectivo lugar.


CAPITULO II
Del culto

Art. 1º Además de la procesión de Jueves Santo, se celebrará anualmente en el primer día de Pascua de Pentecostés y precedida del correspondiente novenario, una función solemne en la iglesia designada o que se designe por la Hermandad, con Misa, sermón, exposición de S. D. M. y música.

Art. 2º.- Dos horas antes de la indicada función habrá Misa rezada; y sería muy laudable y edificante que en ella comulgasen todos los hermanos que a ella asistieren.

Art. 3º.- La Hermandad, cuando el estado de fondos lo permita, podrá aumentar estos cultos, siempre de acuerdo con el párroco.


CAPITULO III
De las condiciones para la admisión

Art. 1º.- Para ser admitido, se necesita ser de honesta vida y costumbres, practicar los deberes de cristiano y haber cumplido 14 año de edad.

Art. 2º.- La admisión se solicitará por escrito y por conducto de un hermano, cuya solicitud irá dirigida a la Junta Directiva.
Vistas y examinadas las condiciones del solicitante, se procederá a votación por la referida Junta y en caso de necesidad se hará secreta.

Art. 3º.- La cuota de ingreso en la Hermandad, que deberán pagar tanto los hermanos como las hermanas, será de ocho pesetas setenta y cinco céntimos en metálico, hasta cumplidos los cuarenta años de edad; de cuarenta a cincuenta, veinte pesetas; y de cincuenta a sesenta años, que no podrá exceder de esta edad, treinta pesetas.

Art. 4º.- Los que perteneciendo a la Hermandad deseen que sus hijos o hermanos ingresen en la misma, se obligarán a abonar las cuotas correspondientes mientras las leyes lo reconozcan menor de edad.

A los individuos a que se refiere el párrafo anterior, solo se les concederá el ingreso cuando hayan cumplido ocho años de edad.

Art. 5º.- Para atender a los gastos ordinarios de la Hermandad y sostenimiento del culto de la sagrada Imagen, se impondrá a cada hermano la cuota de tres pesetas anuales que se cobrarán por cuatrimestres vencidos, por el nuncio de la Hermandad.
Art. 6º.- Las esposas de los hermanos se considerarán como tales hermanas sin necesidad de pago alguno, y en caso de contraer segundas nupcias perderá el derecho al bien que debía disfrutar conservando su estado de viudez.

Art. 7º.- Si un hermano contrajese segundas nupcias y quisiere que su nueva esposa goce como hermana, de todos los beneficios (habiendo disfrutado la primera) abonará, en metálico,
siete pesetas cincuenta céntimos por una sola vez, y esto mismo se observará con los hermanos solteros que contraigan matrimonio después de haber cedido un bien.


CAPITULO IV
De los derechos de los hermanos

Art. 1º.- Cuando muera un hermano o hermana, asistirán todos los hermanos varones mayores de 16 años con velas encendidas, y los hermanos mayores con sus respectivos cetros.

Art. 2º.- La familia del hermano difunto tiene derecho a recibir treinta y cinco pesetas en metálico para que las invierta en sufragios por el alma del finado, y a una misa que, por cuenta de la Hermandad, se celebrará en el altar del Santo Paso.

Art. 3º.- La familia del finado cuidará de dar parte al Secretario y Depositario del día y hora del entierro, con la debida anticipación, o sea ocho horas cuando menos, en la inteligencia de que si por defecto de este aviso ocurriese alguna falta, no será de ello responsable la Hermandad.

Art. 4º.- Todos los años, al día siguiente de la función, se celebrará una misa de Requiem, rezada en sufragio de las almas de los hermanos difuntos.

Art. 5º.- Los anteriores bienes espirituales podrán transmitirse por los hermanos solteros o viudos, a sus padres o hermanos, siempre que éstos también se hallen solteros a su fallecimiento.
No podrán reclamar las familias de hermanos difuntos mayor bien espiritual que el que cobrasen al fallecimiento del hermano que les dejó este derecho.

Art. 6º.- Los hermanos solteros o viudos no podrán ceder el bien a sus padres o hermanos cuando éstos pertenezcan a la Hermandad.

Art. 7º.- Las familias de los hermanos a que se refiere el articulo anterior (cuando éstos hayan muerto) no tendrán derecho a reclamar un segundo bien, excepto los padres y hermanos.

Art. 8º.- Todos los anteriores bienes espirituales se entenderá que corresponden a los hermanos que hayan cumplido 14 años de edad; los párvulos hermanos y los hermanos que hubieran ingresado teniendo de 50 a 60 años no percibirán más que un solo bien, el cual será intransferible.

 

CAPITULO V
Del régimen de la hermandad

Art. 1º.- Para el régimen y gobierno de la Hermandad habrá una Junta Directiva compuesta de dos hermanos mayores, el Secretario, el Depositario, el Contador y cuatro vocales.

Art. 2º.- Anualmente se celebrarán Juntas generales y de Directiva.
Las Juntas generales las compondrán todos los hermanos varones mayores de 14 años, y las Directivas, los que desempeñen los cargos según el artículo anterior.

Art. 3º.- Necesariamente se celebrarán dos Juntas generales todos los años. La primera en un domingo de la segunda quincena del mes de Enero.
En esta Junta se tratará de la liquidación de cuentas, sometiendo el Depositario a la aprobación de la Hermandad el balance de ingresos y gastos del año anterior.
Dichas cuentas llevarán el «visto bueno» del primer hermano mayor y la conformidad del Contador. A continuación se hará el nombramiento de los hermanos mayores en la forma siguiente: El primero recaerá por riguroso orden de antigüedad, en el hermano a quien corresponda, y el segundo por sorteo, excluyendo para estos nombramientos a los hermanos que hayan desempeñado anteriormente dicho cargo.
Los cargos de Secretario, Depositario, Contador y vocales serán nombrados por la Hermandad en votación secreta, si no hubiera unanimidad, y será potestativo del Secretario nombrar el vicesecretario.
Para desempeñar el cargo de vocal, es condición indispensable que este sepa leer y escribir.

Art. 4º.- La segunda Junta general se celebrará el tercer domingo de Cuaresma, en la que se tratará todo lo concerniente al culto y adjudicación de banzos, siendo la mitad por subasta y la otra mitad por riguroso orden de antigüedad, excluyendo para este segundo caso a los que hayan desempeñado este cargo por sorteo en años anteriores.
Los hermanos que les corresponda por riguroso orden de antigüedad llevar el Santo Paso en la procesión de Jueves Santo, quedan obligados a pagar dos pesetas en metálico en el plazo de ocho días después de celebrar la Junta, como igualmente aquéllos que se les haya adjudicado los banzos por subasta.
En caso de no verificarse la procesión se devolverán las cantidades recaudadas, descontandose, en este caso, una peseta a cada hermano, bien que sea el banzo por subasta o de turno.

Art. 5º.- También se celebrarán Juntas generales extraordinarias cuando la Directiva lo crea de necesidad, o cuando por escrito lo soliciten a los hermanos mayores, con sus respectivas firmas, veinte hermanos.
Tanto en las Juntas ordinarias como extraordinarias solo a podrá tratar de lo que se haga constar en la orden del día.

Art. 6º.- Los hermanos mayores nombrarán a sus tenientes. Estos cargos deberán recaer forzosamente en aquellos que sepan leer y escribir.

Art. 7º.- En cumplimiento del articulo segundo del capítulo quinto de Constituciones de la Archicofradía de Paz y Caridad, con el fin de que esté representada esta Hermandad en cuantos actos intervenga dicha Archicofradía, asistirán como vocales el hermano mayor, Secretario, Depositario y Contador.
En caso de que alguno de estos señores fuese nombrado para alguno de los cargos de la susodicha Archicofradía, la Hermandad, en Junta general, designará de su seno persona idónea que le sustituya durante el tiempo que aquél desempeñe dicho cargo.

Art. 8º.- Habrá uno o más nuncios cuyas retribuciones y obligaciones serán señaladas por la Hermandad.

Art. 9º.- Las votaciones serán secretas para mayor libertad de opiniones, y en caso de empate decidirá el Presidente.

Art. 10º.- En ningún caso se admitirán votos de los hermanos no presentes.

Art. 11º.- A ningún hermano se le concederá la palabra en el debate de un mismo asunto más que dos veces, en las cuales podrá explanar su opinión en pro o en contra y otra vez para rectificar; en ambos casos no se permitirán alusiones personales que puedan promover conflictos u ofender la susceptibilidad de persona alguna, sino por el contrario deben entre sí, los hermanos, guardarse los respetos y consideraciones debidas.

Art. 12º.- El hermano que falte a lo establecido en el articulo anterior, podrá ser separado de la Hermandad.

Art. 13º.- No podrán celebrarse Juntas generales en primera convocatoria sin la presencia, por lo menos, de dieciocho hermanos y en segunda, con los que asistan teniendo efecto sus acuerdos y no pudiendo ser revocados sus fallos sin causa justificada.

Art. 14º.- La Junta Directiva celebrará sesiones ordinarias cuatrimestralmente y las extraordinarias que sean necesarias; de los acuerdos que en ellas se tomen se dará cuenta en la Junta general siguiente.
Dicha junta es absolutamente libre para conceder o negar la admisión de los solicitantes, sin que se le pueda exigir razones o motivos acerca de sus fallos.


CAPÍTULO VI
De las obligaciones de la Junta Directiva

Art. 1º.- Las obligaciones de los hermanos mayores, como presidentes de la Hermandad, son;
1ª. Cumplir y hacer cumplir cuanto se dispone en estas Constituciones, así como los acuerdos de la Hermandad tomados en Junta general y que no se opongan al contenido de aquéllas: representar a la Hermandad ante las autoridades y hermandades, y asistir a las procesiones y entierros con sus respectivos cetros.
2ª. Presidir las Juntas generales y Directivas; firmar cuantos documentos sean necesarios, teniendo esta preferencia el hermano mayor a quien correspondió por antigüedad, siempre que éste sepa leer y escribir, y en su defecto lo hará el segundo o sea aquél a quien correspondió por sorteo, y en el caso que los referidos hermanos mayores carezcan de estos conocimientos, delegarán, por obligación forzosa, en sus tenientes por el mismo orden que los anteriores, para los casos a que se refiere este párrafo.
3ª. Poner la orden del día con el Secretario y Depositario.
4ª. Imponer la multa de una peseta a los hermanos que, en los actos públicos o privados, no guarden el decoro que el acto requiera.
5ª. Ordenar los pagos que ha de hacer el Depositario.

Art. 2º.- Los tenientes de hermanos mayores sustituirán a éstos en los casos que determina el párrafo segundo del artículo anterior, como igualmente en ausencia, enfermedad o defunción, con sus mismos derechos y atribuciones, teniendo presente, en estos vasos, que ninguno de los tenientes podrá entrar en funciones de primer hermano mayor siempre que el segundo esté presente.

Art. 3º.- Las obligaciones del Depositario son:
1ª. Conservar religiosamente los fondos y cera de la Hermandad, siendo responsable de ellos, salvo un fuego que ocurra en su morada o fuerza mayor suficientemente justificada.
2ª. Tener en su poder una lista bien clasificada de los hermanos y hermanas, que le facilitará el Secretario.
3ª. Satisfacer los pagos que se originen previo el libramiento del hermano mayor.
4ª. Extender los recibos y hacer cargo de los mismos al cobrador.
5ª. Llevará un libro de ingresos y gastos de los fondos de la Hermandad.
6ª. Pasar al Secretario cada cuatrimestre una nota detallada de los hermanos que hayan hecho efectivas las cuotas de entrada, corno igualmente de los bienes espirituales que hayan satisfecho.
7ª. Todos los años, en la primera Junta general rendirá cuenta justificada de los ingresos y gastos habidos durante el año anterior, la que se comprobará con el libro del Contador; y una vez aprobadas, pasarán a poder del Secretario para archivarlas.

Art. 4º.- Las obligaciones del Contador son:
1ª. Intervenir en la entrada y salida de los fondos de la Corporación.
2ª. Confrontar las cuentas anuales del Depositario, antes de presentarlas a la aprobación de la Hermandad.
3ª. Llevará un libro correspondiente de contabilidad.

Art. 5º.- Las obligaciones del Secretario, son:
1ª. Llevar un registro detallado de altas y bajas de la Hermandad.
2ª. Otro de los bienes espirituales satisfechos.
3ª. Otro para los nombramientos de hermanos mayores y los turnos de banceros., según previene el artículo cuarto del capítulo quinto.
4ª. Redactar en el libro correspondiente las actas de las Juntas generales y de Directiva.
5ª. Convocar a Juntas y citar a los entierros que ocurran.
6ª. Extender y pasar al Contador los recibos de toda clase de multas para que éste los intervenga y remita al Depositario.
7ª. Llevar la correspondencia necesaria y conservar el Archivo.

Art. 6º.- Las obligaciones del vicesecretario, son:
Sustituir al Secretario en los casos de enfermedad, ausencia o defunción. y en cuanto sea necesario su concurso.
Art. 7º.- Las obligaciones de los vocales, son:
Asistir con voz y voto a las Juntas Directivas, y sustituir a sus compañeros por orden jerárquico en su ausencia, enfermedad o defunción.

CAPITULO VII
De las obligaciones de los hermanos en general

Art. 1º.- Todos los hermanos y hermanas están obligados a hacer efectivas sus cuotas con puntualidad, según queda establecido en estas Constituciones.

Art. 2º.- Lo están así mismo a la asistencia a todas las funciones y actos religiosos consignados y solo los varones a las Juntas generales y a los entierros que se les cite.
Art. 3º.- Todo inscrito deberá guardar a los hermanos mayores, así en los actos públicos como privados de la Hermandad, la mayor consideración y respeto; y esta misma conducta deberán observar, entre si, todos los hermanos, en inteligencia de que si, lo que no es de esperar, hubiese alguno tan desacordado que faltase indebidamente a estas prescripciones, será amonestado con prudencia por los hermanos mayores, y si insistiese en su mal comportamiento podrá ser expulsado de la Hermandad perdiendo el derecho a todos los bienes espirituales que tenga adquiridos y quedando imposibilitado de volver a ingresar en la Corporación.


CAPITULO VIII
De las penas que pueden imponerse a los hermanos

Art. 1º.- Se penará con una peseta por cada falta de asistencia a la procesión o función del Santo Paso sin causa legítima.
Al hermano que al primer acto anteriormente indicado no asistiese vestido de túnica, con sujeción al modelo acordado por la Hermandad, se le impondrá una peseta de multa y será separado de las filas por cualquiera de los hermanos mayores. El que se ausentase de las filas sin causa legítima o permiso de un hermano mayor, será igualmente multado con una peseta.

Art. 2º.- La falta a los entierros, sin mediar causa legítima, será multada, igualmente con una peseta; pero podrá eximirse de esta multa todo hermano que fuese sustituido por persona mayor de edad, que haga sus veces.

Art. 3º.- El hermano que deba la cantidad de tres pesetas en adelante por cualquier concepto, se considerará excluido de la Hermandad y sin derecho a los bienes espirituales y si después pidiese otra vez la admisión, y la Hermandad se la concediese, deberá dicho hermano abonar de una sola vez los descubiertos que tenía a su exclusión, más todo el importe del tiempo transcurrido; advirtiendo que esta nueva admisión y abono, nunca se concederán siempre que el solicitante o persona que por él pueda disfrutar los bienes espirituales y asistencia de la Hermandad, se hallen enfermos de alguna gravedad.
Y a mayor abundamiento, con el fin de que la Hermandad no pueda ser sorprendida en esta admisión, estará suspenso por tres meses de todos los derechos el solicitante.

Art. 4º.- Si falleciese un hermano ausente y reclamasen sus interesados el bien espiritual que le corresponde, no se les concederá sin los informes y justificantes necesarios.

CAPITULO IX
Dé los fondos de la Hermandad y su inversión

Art. 1º.- Constituyen los fondos:
1º. La cuota de entrada y anual de los hermanos y hermanas.
2º. Las limosnas y donativos.
3º. Los productos de subasta de banzos y las multas impuestas a los hermanos.

Art. 2º.- Los indicados fondos se destinarán:
1º. A los gastos del culto establecidos en su respectivo capitulo, sostenimientos de ropas de la Sagrada Imagen y a cuantos efectos sean necesarios.
2º. Al pago de bienes espirituales y aniversarios por los hermanos difuntos.
3º. Al mejoramiento de todo cuanto redunde en beneficio de la Hermandad, de acuerdo de la Junta general y siempre que lo permitan los fondos.


CAPITULO X
Del nombramiento de Camareras y sus obligaciones

Art. 1º.- Se nombrarán, por acuerdo de la Hermandad en Junta general, dos Camareras; siendo preferidas para dicho cargo las señoras que pertenezcan a la Hermandad, y en segundo lugar las esposas o hijas o hermanas de los hermanos. En el nombramiento de las mismas se distinguirán con los títulos de primera y segunda.
Art. 2º.- La primera cuidará de las ropas y alhajas de la Sagrada Imagen, que les serán entregadas por inventario duplicado, quedando uno en poder del señor Secretario con el recibí de la señora Camarera, y otro que se le entregará a la referida señora, firmado por los señores hermano mayor, Secretario Depositario y Contador.
Art. 3º.- En caso de ausencia, enfermedad o defunción de la primera, le sustituirá la segunda con los mismos derechos y deberes, sin que puedan dichas señoras delegar en otra persona sin acuerdo de la Hermandad.

Art. 4º.- Las dos señoras Camareras tendrán la obligación de vestir y desnudar a la Sagrada Imagen cuantas veces lo acuerde la Hermandad, que se lo avisará con anticipación.
Art. 5º.- Las señoras Camareras podrán ser sustituidas de sus cargos cuando lo crea oportuno la Hermandad.

ÁRTICULOS TRANSITORIOS

Art. 1º.- Estarán dispensados de asistencia a cuantos actos expresan estas Constituciones, los hermanos que por desgracia se hallen imposibilitados físicamente.

Art. 2º.- Igualmente serán dispensados del pago de las cuotas anuales y asistencia, los hermanos que lleven veinticinco años de hermano, cuenten setenta de edad y se encuentren faltos de recursos.
Estas gracias serán concedidas en Junta general ordinaria.

Art. 3º.- Una Vez que estas Constituciones sean aprobadas por la autoridad eclesiástica, se imprimirán por cuenta de la Hermandad, entregando a cada hermano un ejemplar.
Los que ingresen después de esta aprobación, abonarán por cada uno lo que la Junta general estipule.
Cuenca, veinte de Junio de mil novecientos quince—A. Merchante—Gervasio García.— Victoriano López. —Eugenio López. —José Morón. — Julián Guerrero. —Juan José Carretero.—Mariano López.

EXAMEN Y APROBACION DE LA HERMANDAD

Habiendo examinado esta Hermandad las Constituciones presentadas por la Comisión al efecto para reformar las antiguas, y hallándolas conformes, dijo: Que las aprobaba y aprobó, acordando al mismo tiempo que se sometan a la aprobación de nuestro Ilustrísimo y Reverendísimo Prelado, a fin de que si los encuentra en estado de merecerla, se sirva dispensársela. Así se acordó en Junta general ordinaria, firmando los señores que componen la Junta Directiva de esta Hermandad, en Cuenca, a 31 de Diciembre de 1915.—V.0 B.0, El Hermano Mayor,
A. Merchante— El Depositario, Gervasio Garcia.— El Contador, José Morón—El Secretario, Mariano López.


ILMO. SEÑOR OBISPO DE ESTÁ DIÓCESIS

Joaquín Blanco y Mariano López, Hermano mayor y Secretario, respectivamente, de la Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, sita en la ermita de San Antonio Abad, de esta ciudad, a V. I., con el debido respeto, exponen:
Que siendo algún tanto deficientes, y por lo mismo de escasa aplicación las Constituciones, que son adjuntas, de la citada Hermandad, ésta se ha visto en la necesidad de reformarlas con las ampliaciones que se han creído más necesarias, y para que este nuevo proyecto, que también se acompaña, sea un documento legal.
A V. I., encarecidamente, suplican se sirva concederle la oportuna aprobación, si lo juzga en estado de merecerla.
Gracia que no duda, alcanzar del bondadoso corazón de V. I., cuya vida Dios guarde muchos años.
Cuenca, 25 de Noviembre de 1917. —- Joaquín Blanco—Mariano López.

SECRETARÍA DE CÁMARA Y GOBIERNO DEL OBISPADO DE CUENCA

Con esta fecha s. E. I. el Obispo, mi Señor, se ha servido decretar lo siguiente:
«Vista la precedente instancia que Nos han elevado el Hermano mayor y Secretario de la Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, establecida en la iglesia de San Antonio Abad, de esta ciudad, solicitando la aprobación de las nuevas Constituciones por que ha de regirse, en atención a haberse llevado a cabo la reforma que se indicaba por el Fiscal diocesano de este Obispado en 30 de Diciembre de 1916: visto el favorable informe del mismo señor haciendo constar que, hallándose variada en la forma por él indicada, juzgaba que habían de ceder en bien de los hermanos; en uso de nuestra autoridad, venimos en aprobar, y por el presente aprobamos, las mencionadas Constituciones por que ha de regirse la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, establecida en la iglesia de San Antonio Abad, de esta ciudad, y que no podrán ser variadas sin nuestro consentimiento o el de nuestros sucesores. Y para fomentar la piedad de los hermanos concedemos, en la forma acostumbrada, cincuenta días de indulgencia por la asistencia, con las debidas condiciones, a cada uno de los actos religiosos que celebre la Hermandad».
Lo que de orden de S. E. I. el Obispo, mi Señor, tengo el honor de trasladar a V. para su conocimiento y fines consiguientes, debiendo remitir dos ejemplares de las mencionadas Constituciones una vez estén impresas.
Dios guarde a V. muchos años.
Cuenca, 8 de Diciembre de 1917.—Lic. Manuel Pardo, Chantre-Secretario.

 

 



M. A. y V. H. Ntro. Padre Jesús Nazareno del Puente
Plaza Yesares, 1 bajo
16001 - CUENCA